
Caballo Autómata
Engranajes, remaches y crin de metal en una sola pieza. Queda bien en un escritorio serio.
17 cm · cobre satinado
Piezas únicas, terminadas a mano. Algunas salen hoy. Otras las diseñamos para vos.
Pieza única
Hay mucha impresión 3D barata y rápida, y no competimos contra eso. Hacemos pocas piezas por semana y elegimos cuáles. La diferencia no está en la máquina: está en el color que se elige, en las horas de terminación y en lo que decidimos no vender.
No van huecas ni livianas. El material no es el más barato y se nota al levantarlas: la mitad del regalo es esa primera impresión.
Rosa empolvado, cobre satinado, terracota. Se prueban combinaciones antes, y si una no queda como queremos, esa pieza no sale a la venta.
Cada pieza se limpia, se repasa y se revisa antes de salir. Es lo que más tiempo lleva y es lo que no se puede hacer en cantidad.
Para que no haya sorpresas: son piezas impresas en 3D, en materiales como PLA o PETG. Repasamos y pulimos cada una hasta donde se puede, pero el proceso deja marcas propias —capas finas, algún relieve— que son parte de cómo está hecho el objeto, no una falla. Y son objetos de decoración, no juguetes: tienen peso y firmeza, pero no son irrompibles. Si se caen de alto, se pueden romper. Preferimos decirlo antes que después.
Se abre por la mitad. Adentro entra un anillo, una nota, o lo que quieras esconder.
El número grande dice cuántas hay hechas hoy. Se la lleva quien confirma primero: si te ganan de mano, no se pierde el pedido, pasa a producción y te decimos precio y plazo antes de empezar.

Engranajes, remaches y crin de metal en una sola pieza. Queda bien en un escritorio serio.
17 cm · cobre satinado

Una espiral continua que cambia según de dónde le pegue la luz. Va con flor seca o solo.
18 cm · chocolate o rosa

Terminación aterciopelada, en un rosa empolvado. Da ganas de tocarlo, y esa es la idea.
15 cm · rosa aterciopelado

El casco de siempre, en un rosa que nadie espera. Ese contraste es todo el chiste.
12 cm · rosa y negro

Cada panel y cada tornillo en su lugar, pero rosa chicle. Para la repisa llena de figuras.
13 cm · rosa

Rosa empolvado, con las venas marcadas una por una. Anatomía de verdad.
14 cm · rosa · se abre

El mismo corazón que se abre, en un rojo tierra más cálido.
14 cm · terracota · se abre

Cada circunvolución en su lugar. Circula entre médicos y entre gente con humor raro.
13 cm · rosa hueso

Ligamentos, meniscos y rótula. Para un traumatólogo o alguien recién operado con humor.
14 cm · acabado hueso
Te devolvemos a esa persona convertida en objeto. Hay conversación: ves el diseño antes de que exista la pieza.
Una de frente, con buena luz. Con eso alcanza para empezar.
Antes de imprimir nada. Se ajusta hasta que digas que sí.
Cerrados, con el diseño ya aprobado. Sin sorpresas después.
Una sola pieza, terminada a mano, lista para envolver.
No se parece en nada a una tarjeta ni a una placa de acrílico. Lo hacemos en dos tamaños: uno para el escritorio y otro para que no pase desapercibido.
No llega en una bolsa con burbujas. Llega envuelto y en caja, con una tarjeta en blanco por si querés escribir algo. Si es un regalo, no tenés que hacer nada más.
Cada pieza va calzada en su caja y envuelta a mano. La caja también es parte del regalo, no es un embalaje para tirar.
Va en blanco, para la dedicatoria, si querés poner una. Nadie escribe por vos.
Sale del taller como se entrega: no hay que reempaquetar nada ni sacar nada de adentro antes de darlo.
Qué llega: la pieza, envuelta, dentro de su caja y con la tarjeta. Nada más. Las tablas de madera que se ven en las fotos son de presentación y no se incluyen: están para mostrar la pieza a escala. El modelo de caja puede cambiar según lo que tenga el proveedor en el momento, pero siempre llega en caja y listo para entregar.
Con el nombre de la pieza que te gustó. Contestamos el mismo día.
Si está lista, sale hoy. Si la querés distinta, te pasamos precio y plazo.
Te mandamos un link de Mercado Pago. Se factura siempre.
En mano o por envío a todo el país. Va listo para regalar.
Somos una familia y hacemos pocas piezas por semana. No es una limitación que queramos superar: es la única forma de que cada objeto salga como queremos que salga.
Elegimos qué vale la pena hacer, lo terminamos a mano y lo revisamos antes de que salga por la puerta. Si algo no nos convence, no se vende.
Por eso acá no vas a encontrar el regalo más barato. Vas a encontrar uno que no tiene nadie más.